La presión atmosférica elevada reduce la PIO en ojos no glaucomatosos

Los investigadores planean evaluar el efecto de la presión atmosférica alta pareja en la PIO de los pacientes con glaucoma.

Al contrario de las expectativas iniciales, el aumento de la presión atmosférica disminuyó considerablemente la presión intraocular en ojos saludables, según un estudio prospectivo, mientras que la temperatura elevada no afectó significativamente la PIO.

Este estudio es uno de los primeros en indicar específicamente el efecto de la presión atmosférica y la temperatura en la PIO en pacientes saludables sin utilizar oxígeno suplementario, informaron la Dra. Sara Van de Veire y sus colegas en Investigative Ophthalmology and Visual Science.

Los pacientes fueron sometidos a la presurización en una cámara hiperbárica. La presión atmosférica se incrementó en 2 bares para simular la presión que experimenta un buzo cuando se sumerge a 10 m.

“Descubrimos que la PIO disminuía significativamente cuando entrábamos con los pacientes a la cámara hiperbárica de oxígeno, algo que no esperábamos,” comentó la Dra. Van de Veire en una entrevista con Ocular Surgery News.

Se necesitan más estudios para probar si en los pacientes con glaucoma también disminuye la PIO en condiciones de inmersión.

“Creo que es importante saber que los pacientes normales tienen menor presión cuando bucean. En los pacientes con glaucoma, posiblemente sea igual,” comentó.

Todavía no se ha reproducido la presión atmosférica reducida en condiciones de altitud. Escalar montañas y otras actividades que se desarrollan en la altura pueden ser riesgosas para pacientes con glaucoma, dijo la Dra. Van de Veire.

Bajas de la presión

El estudio incluyó 54 ojos de 27 pacientes, la edad promedio era de 23.8 años (el rango variaba entre los 18 y 44 años) y los pacientes fueron asignados aleatoriamente a dos grupos. Ningún paciente tenía desórdenes oculares, excluyendo la corrección refractiva de menos de ±4 D con anteojos o lentes de contacto.

El examen oftalmológico incluyó la biomicroscopía, la fundoscopía sin dilatación y la medición del grosor central de la córnea. Se utilizó la tonometría por aplanación para medir la PIO en ambos ojos de cada paciente. Dos investigadores controlaron los grupos de pacientes; un observador independiente registró todas las medidas para que los investigadores no tuvieran conocimiento de las mismas, explicaron los autores del estudio.

El nivel base de la PIO se midió con una presión atmosférica normal de 1 bar (nivel del mar) y una temperatura ambiente de 24°C. La presión atmosférica se incrementó gradualmente hasta 2 bares; la temperatura ambiental se elevó a los 28°C. El aumento de la temperatura y de la presión atmosférica se llevó a cabo en 10 minutos aproximadamente y la PIO se midió a los 5 minutos aproximadamente posteriores a la presión máxima.

La cámara hiperbárica se enfrió gradualmente hasta los 24°C mientras que la presión atmosférica permaneció en 2 bares; la disminución de la temperatura demoró alrededor de 20 minutos. La PIO se evaluó 5 minutos después de bajar la temperatura.

La presión atmosférica se redujo al nivel de base (1 bar), a 24°C estables. Se demoró 10 minutos en reducir la presión atmosférica al nivel de base y la PIO se midió 5 minutos más tarde.

La PIO promedio disminuyó de 11.8 mm Hg en los ojos derechos y 11.7 mm Hg en los ojos izquierdos a 1 bar a 10.7 mm Hg y 10.3 mm Hg respectivamente a 2 bares.

La disminución de la PIO persistió durante todo el periodo de presión atmosférica elevada (40 minutos) y fue independiente a los cambios de temperatura, comentaron los autores.

Luego de un ciclo hiperbárico de 60 minutos, la PIO promedio en los ojos derechos fue de 11 mm Hg, en comparación con 11.74 mm Hg antes del ciclo. La PIO promedio en los ojos izquierdos fue de 11.2 mm Hg luego del ciclo, en comparación con 11.69 antes del ciclo. Las diferencias no fueron significativas en términos estadísticos.

Ni la presión sanguínea ni el grosor de la córnea afectó la PIO.

Absorción incrementada de oxígeno

La disminución de la PIO puede surgir de la absorción incrementada de oxígeno a 10 m, comentó la Dra. Van de Veire.

“Cuando uno se sumerge, la presión atmosférica que lo rodea es mayor, entonces siempre se respira más oxígeno debido a la presión parcial de oxígeno más alta,” explicó. “Esto puede disminuir la presión intraocular.”

Los investigadores apuntan a realizar un estudio prospectivo de seguimiento que simule la presión atmosférica a 20 m debajo de la superficie, o 4 bares, dijo la Dra. Van de Veire.

“No sabemos si la PIO disminuirá aún más o si la disminución es exponencial,” dijo. “Ese es un experimento ... Además, nos gustaría hacerlo en pacientes con glaucoma. Utilizamos voluntarios normales (con ojos sanos) pero nos gustaría ver si también sucede en la población con glaucoma.” — por Matt Hasson

Referencia:

  • Van de Veire S, Germonpre P, Renier C, Stalmans I, Zeyen T. Influences of atmospheric pressure and temperature on intraocular pressure. Invest Ophthalmol Vis Sci. 2008; 49(12):5392-5396.

  • La Dra. Sara Van de Veire puede ser contactada en el Department of Ophthalmology, O & N II, Vesalius Research Center-VIB, Herestraat 49, bus 1025, 3000 Leuven, Bélgica; 32-16-332-387; correo electrónico: sara.vandeveire@med.kuleuven.be.

Al contrario de las expectativas iniciales, el aumento de la presión atmosférica disminuyó considerablemente la presión intraocular en ojos saludables, según un estudio prospectivo, mientras que la temperatura elevada no afectó significativamente la PIO.

Este estudio es uno de los primeros en indicar específicamente el efecto de la presión atmosférica y la temperatura en la PIO en pacientes saludables sin utilizar oxígeno suplementario, informaron la Dra. Sara Van de Veire y sus colegas en Investigative Ophthalmology and Visual Science.

Los pacientes fueron sometidos a la presurización en una cámara hiperbárica. La presión atmosférica se incrementó en 2 bares para simular la presión que experimenta un buzo cuando se sumerge a 10 m.

“Descubrimos que la PIO disminuía significativamente cuando entrábamos con los pacientes a la cámara hiperbárica de oxígeno, algo que no esperábamos,” comentó la Dra. Van de Veire en una entrevista con Ocular Surgery News.

Se necesitan más estudios para probar si en los pacientes con glaucoma también disminuye la PIO en condiciones de inmersión.

“Creo que es importante saber que los pacientes normales tienen menor presión cuando bucean. En los pacientes con glaucoma, posiblemente sea igual,” comentó.

Todavía no se ha reproducido la presión atmosférica reducida en condiciones de altitud. Escalar montañas y otras actividades que se desarrollan en la altura pueden ser riesgosas para pacientes con glaucoma, dijo la Dra. Van de Veire.

Bajas de la presión

El estudio incluyó 54 ojos de 27 pacientes, la edad promedio era de 23.8 años (el rango variaba entre los 18 y 44 años) y los pacientes fueron asignados aleatoriamente a dos grupos. Ningún paciente tenía desórdenes oculares, excluyendo la corrección refractiva de menos de ±4 D con anteojos o lentes de contacto.

El examen oftalmológico incluyó la biomicroscopía, la fundoscopía sin dilatación y la medición del grosor central de la córnea. Se utilizó la tonometría por aplanación para medir la PIO en ambos ojos de cada paciente. Dos investigadores controlaron los grupos de pacientes; un observador independiente registró todas las medidas para que los investigadores no tuvieran conocimiento de las mismas, explicaron los autores del estudio.

El nivel base de la PIO se midió con una presión atmosférica normal de 1 bar (nivel del mar) y una temperatura ambiente de 24°C. La presión atmosférica se incrementó gradualmente hasta 2 bares; la temperatura ambiental se elevó a los 28°C. El aumento de la temperatura y de la presión atmosférica se llevó a cabo en 10 minutos aproximadamente y la PIO se midió a los 5 minutos aproximadamente posteriores a la presión máxima.

La cámara hiperbárica se enfrió gradualmente hasta los 24°C mientras que la presión atmosférica permaneció en 2 bares; la disminución de la temperatura demoró alrededor de 20 minutos. La PIO se evaluó 5 minutos después de bajar la temperatura.

La presión atmosférica se redujo al nivel de base (1 bar), a 24°C estables. Se demoró 10 minutos en reducir la presión atmosférica al nivel de base y la PIO se midió 5 minutos más tarde.

La PIO promedio disminuyó de 11.8 mm Hg en los ojos derechos y 11.7 mm Hg en los ojos izquierdos a 1 bar a 10.7 mm Hg y 10.3 mm Hg respectivamente a 2 bares.

La disminución de la PIO persistió durante todo el periodo de presión atmosférica elevada (40 minutos) y fue independiente a los cambios de temperatura, comentaron los autores.

Luego de un ciclo hiperbárico de 60 minutos, la PIO promedio en los ojos derechos fue de 11 mm Hg, en comparación con 11.74 mm Hg antes del ciclo. La PIO promedio en los ojos izquierdos fue de 11.2 mm Hg luego del ciclo, en comparación con 11.69 antes del ciclo. Las diferencias no fueron significativas en términos estadísticos.

Ni la presión sanguínea ni el grosor de la córnea afectó la PIO.

Absorción incrementada de oxígeno

La disminución de la PIO puede surgir de la absorción incrementada de oxígeno a 10 m, comentó la Dra. Van de Veire.

“Cuando uno se sumerge, la presión atmosférica que lo rodea es mayor, entonces siempre se respira más oxígeno debido a la presión parcial de oxígeno más alta,” explicó. “Esto puede disminuir la presión intraocular.”

Los investigadores apuntan a realizar un estudio prospectivo de seguimiento que simule la presión atmosférica a 20 m debajo de la superficie, o 4 bares, dijo la Dra. Van de Veire.

“No sabemos si la PIO disminuirá aún más o si la disminución es exponencial,” dijo. “Ese es un experimento ... Además, nos gustaría hacerlo en pacientes con glaucoma. Utilizamos voluntarios normales (con ojos sanos) pero nos gustaría ver si también sucede en la población con glaucoma.” — por Matt Hasson

Referencia:

  • Van de Veire S, Germonpre P, Renier C, Stalmans I, Zeyen T. Influences of atmospheric pressure and temperature on intraocular pressure. Invest Ophthalmol Vis Sci. 2008; 49(12):5392-5396.

  • La Dra. Sara Van de Veire puede ser contactada en el Department of Ophthalmology, O & N II, Vesalius Research Center-VIB, Herestraat 49, bus 1025, 3000 Leuven, Bélgica; 32-16-332-387; correo electrónico: sara.vandeveire@med.kuleuven.be.